- Conocer qué determina la renta de las familias
- Qué determina el consumo de los hogares
- De qué depende el nivel de ahorro de las familias
- Qué factores determinan el salario
- Cómo influye el sector público en la renta de las familias
- ¿Por qué las familias reciben rentas?
- ¿ A qué usos destinan las familias sus renta?
- ¿Qué tipo de decisiones económicas suelen tomar las familias?
- ¿De qué factores depende el consumo de las familias?
- ¿Qué coste de oportunidad deben de asumir?
- ¿Cómo influye las expectativas en el consumo?
- Las burbujas en los precios pueden obedecer a conductas irracionales. Explica por qué
- ¿De qué factores depende el salario de un trabajador?
- ¿Qué tipo de transferencias del sector público reciben las familias?
- Cómo obtiene el Estado los ingresos necesarios para realizar las transferencias?
- ¿Que significa que la declaración sea a devolver?
- ¿Qué son los activos y qué tipos de activos hay?
- ¿Qué relación tienen los activos con el ahorro?
- ¿Qué es el patrimonio de las familias y cómo puede aumentar?
- ¿Qué diferencia hay entre el patrimonio y el patrimonio neto?
¿QUÉ CONSUMEN LAS FAMILIAS EN ESPAÑA?
Todas las familias necesitan adquirir bienes y servicios para atender a sus necesidades. Pero no todas las familias son iguales, por ejemplo, no tienen el mismo número de miembros ni los mismos ingresos, ni los mismos gustos e intereses.
En lo que sí son iguales todas las familias españolas es en que dedican la mayor parte de sus ingresos a las mismas necesidades básicas: vivienda, alimentación y transporte.
Además, muchas ahorran y no gastan todo lo que ingresan. ¿De qué depende la cantidad que ahorran las familias? Evidentemente, de sus ingresos, pero en muchos casos, dos familias con la misma renta y el mismo número de personas pueden tener niveles de ahorro muy distintos.
El Instituo Nacional de Estadística (INE) es el encargado de realizar las operaciones estadísticas de gran envergadura dentro del territorio nacional.
Esta institución realiza la Encuesta de Presupuestos Familiares, en la que se cuantifica el gasto de los hogares españoles.
1. LAS FAMILIAS, UNIDADES DE CONSUMO Y DE AHORRO:
Ya hemos visto en la unidad anterior que las familias, por se propietarias de los factores de producción, reciben pagos de las empresas y del sector público para poder disponer de esos factores productivos.
En concreto, las familias obtienen salarios por su trabajo, alquileres y otras rentas por la tierra, y beneficios e intereses por el capital que directa o indirectamente, ponen al servicio del sistema productivo.
RENTA DE LAS FAMILIAS = SALARIOS + ALQUILERES Y OTRAS RENTAS + INTERESES + BENEFICIOS
La renta que reciben las familias, que se representa en Economía con la letra Y, tienen dos destinos:
- El consumo (C), es decir, la adquisición de bienes y servicios destinados a la satisfacción de necesidades. Por ello, a las familias se las considera unidades económicas de consumo.
- El ahorro (S) o parte de la renta que las familias conservan y destinan al consumo futuro. Por eso, las familias también pueden considerarse unidades económicas de ahorro.
RENTA = CONSUMO + AHORRO -> Y = C + S
Por tanto, en relación con su renta, las familias deben tomar dos tipos de decisiones:
- Decisiones de ocio-trabajo: las familias deciden qué cantidad de recursos (trabajo, capital o tierra) ponen a disposición de la actividad económica. Por ejemplo, cuántos miembros de la familia trabajan, en qué períodos los hacen o durante cuánto tiempo al día. Los ingresos (la renta) aumentarán si se aumenta la cantidad de recursos que una familia pone al servicio de la producción (número de horas de trabajo o alquiler departe de su vivienda a otros, por ejemplo) o si aumenta la remuneración que se obtiene por la misma cantidad de recursos ofrecidos (aumentan el salario o los beneficios que reporta el factor capital de su empresa, por ejemplo).
- Decisiones de consumo-ahorro: las familias deciden qué parte de su renta destinan a consumir y cuánto a ahorrar. Cada familia decide cómo distribuir su renta teniendo presente que consumo más hoy supone reducir sus posibilidades de consumo futuro. Si los ingresos no cambian, para que una familia consuma más es necesario que ahorre menos, y de la misma forma, para que ahorre más, es necesario que consuma menos. Sin ahorrar menos, el consumo solo puede aumentar si se producen mayores ingresos. Cuando una familia decide qué renta destinar a consumo y cuánto ahorrar, debe decidir qué consumir y dónde invertir sus ahorros.
Si las familias consumen más de lo que ingresan estarán desahorrando: deberán vender sus bienes o endeudarse para obtener dinero con el que pagar ese exceso de consumo. En este último caso deben valorar cuánto se reducirá su consumo futuro por consumir más en la actualidad.
2. EL CONSUMO DE LAS FAMILIAS:
Uno de los posibles destinos de la renta de las familias es el consumo de bienes y servicios. Los economistas definen una decisión de consumo como una elección de una combinación determinada de bienes y servicios que satisfacen las necesidades de una familia.
El consumo de bienes y servicios implica tener en cuenta dos factores:
El comportamiento racional del consumidor significa que este siempre adquiere los bienes que le producen mayor utilidad para el nivel de renta que tiene.
CONSUMIR RACIONALMENTE:
En muchas ocasiones, nos dejamos llevar por impulsos que nos hacen consumir de forma poco racional:
El ingreso más importante que reciben las familias suele ser el salario, la ganancia por el trabajo que ponen a disposición del sistema productivo. Diferentes factores explican que el salario recibido sea mayor o menor:
4. LOS INGRESOS DE LAS FAMILIAS: EL SECTOR PÚBLICO:
En muchos casos las familias también reciben ingresos, en forma de ayudas, del sector público. Estas ayudas se denominan transferencias porque no requieren de una contraprestación.
Las transferencias que paga el sector público a las familias se realizan principalmente a través de la Seguridad Social.
La Seguridad Social es el ente público que gestiona la mayoría de protecciones que el Estado proporciona a los ciudadanos contra las privaciones económicas y sociales derivadas de la enfermedad, la maternidad, los accidentes de trabajo, el desempleo, la invalidez, la vejez y la muerte.
LA NÓMINA:
La nómina es el documento en el que se justifica el pago del salario. Es un documento que deben guardar tanto el trabajador como la empresa.
El modelo de nómina oficial lo establece el Estado a través del Ministerio de Empleo y Seguridad Social (de Trabajo), pero los convenios de cada sector productivo pueden establecer sus propios modelos.
El salario bruto se compone de un salario base, los componentes acordados (antigüedad, peligrosidad, nocturnidad...), pagos por productividad, horas extra, pagos en especie (cheques restaurante o gasolina) y percepciones no salariales (como dietas, prestaciones de la Seguridad Sociales o indemnizaciones)
El salario bruto mensual es el salario bruto dividido por el número de pagas anuales (generalmente catorce, con dos pagas extraordinarias).
El salario neto mensual (cantidad final que recibe el trabajador) es igual al salario bruto mensual menos las deducciones.
5. EL AHORRO DE LAS FAMILIAS:
Las decisiones de ahorro son decisiones sobre qué parte de la renta familiar se va a ahorrar y cómo se va a trasladar esa capacidad de compra al futuro (por ejemplo, al guardar el dinero en casa o al abrir una cuenta corriente en una entidad financiera).
Cualquier medio que permita trasladar capacidad de compra al futuro se denomina activo. El ahorro supone adquirir activos.
Los activos pueden ser bienes o derechos (de cobro, por ejemplo). Así un cuadro, una vivienda, una cartilla de ahorro, una participación en una empresa o una Letra del Tesoro son todos activos.
PATRIMONIO FINAL = PATRIMONIO INICIAL + AHORRO (ACTIVOS ADQUIRIDOS) DURANTE UN PERÍODO CONCRETO
El patrimonio neto de una familia será diferencia entre sis activos y sus activos, es decir, entre sus bienes y derechos, y las deudas que tiene contraidas.
PATRIMONIO NETO = PATRIMONIO (ACTIVOS) - DEUDAS (PASIVOS)
Los activos producen intereses, beneficios, alquileres y otras rentas. Por consiguiente, incrementar los activos hoy supone aumentar los ingresos del mañana, con lo que aumenta el ahorro.
Los pasivos producen gastos financieros. Por lo tanto, aumentar las deudas hoy supone reducir el ahorro y el consumo futuro.
La vivienda es el principal activo de las familias españolas, que optan mayoritariamente por la compra frente al alquiler, aunque esto suponga un endeudamiento que puede alargarse muchos años.
ELABORAR UN PRESUPUESTO FAMILIAR:
El Plan de Educaciòn Financiera elaborado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CMNV) y el Banco de España, ha desarrollado el curso Finanzas para Todos ( www.finanzasparatodos.es ) con el objetivo de formar a la sociedad española en el ahorro. La primera actividad que se propone en este curso es elaborar un presupuesto para abordar las decisiones económicas.
Los objetivos de un presupuesto son los siguientes:
1. Identificar los diferentes ingresos de la unidad familiar:
a. Ingresos profesionales: los sueldos, las pagas extraordinarias y otros ingresos del trabajo (bonus, pagas de productividad...) las indemnizaciones y otros ingresos (pagos en especie, por ejemplo).
b. Pensiones de jubilación, de invalidez, de viudedad, alimentarias...
c. Ingresos derivados del patrimonio: intereses, dividendos, alquileres, ganancias en la compraventa de títulos...
d. Otros ingresos: subvenciones y otras ayudas
2. Ordenar los gastos y clasificarlos,identificando aquellos que se puedan eliminar.
a. Gastos obligatorios (fijos): no se pueden reducir ni dejar de pagar. Entre estos se encuentran:
c. Gastos ocasionales o discrecionales: son prescindibles. Incluyen algunas gastos de cuidado personal (peluquería, gimnasio...) y de ocio (restaurantes, bebida, tabaco, espectáculos...)
3. Controlar el gasto y evitar despilfarros, lo que exige una revisión continua del presupuesto.
4. prever futuros gastos o el riesgo de reducción de ingresos
5. Ahorrar para hacer frente a los gastos inesperados, lo que implica planearse el ahorro como un gasto fijo más. Este gasto se puede expresar como un porcentaje de los ingresos (un 10% de los ingresos, por ejemplo) o como una cantidad fija (50, 100, 200 euros...) al mes
En un presupuesto se debe intentar que los gastos (actuales y futuros) se puedan pagar con los ingresos (los actuales y los previstos). Si no es así, es necesario recudir los gastos y/o incrementar los ingresos, si fuera posible. Así se minimiza la posibilidad de tener problemas financieros.
LA SEGURIDAD SOCIAL ESPAÑOLA:
El sistema de Seguridad Social en España es un sistema de reparto en el que los trabajadores en activo cotizan para mantener a los actuales jubilados y pensionistas. Es un mecanismo redistribuidor de rentas entre generaciones distintas (los más jóvenes mantienen con sus cotizaciones a los mayores), entre trabajadores (hay pensiones mínimas y máximas) y entre territorios (hay un único fondo o "caja única" de pensiones para toda España).
El envejecimiento de la población supone un gran esfuerzo para el sistema, porque este depende del número total de cotizantes y de la cuantía de sus cotizaciones (que a su vez está en función del crecimiento económico del país y de la política económica que se aplique).
Observando la evolución del número de cotizantes por cada pensionista, se observa que ya en 1996 se pidió ayuda al FMI para poder pagar las pensiones. Un año después, a raíz del Pacto de Toledo firmado por todos los partidos políticos, se creó el Fondo de Reserva de la Seguridad Social que acumula cotizaciones que se invierten en activos sin riesgo (deuda pública) y con el que se pretende hacer frente a futuras necesidades del sistema.
El descenso del número de cotizantes que se produjo con la crisis de 2008 obedeció a dos factores: un mayor número de jubilaciones y un menor número de cotizantes afiliados que cotizan a la Seguridad Social.
SOSTENIMIENTO DEL SISTEMA SOCIAL ESPAÑOL:
Más allá de los problemas que a corto plazo puede tener el sistema de Seguridad Social, hay un problema a largo plazo: el progresivo envejecimiento de la población. Sus causas son las siguientes:
Otra de las consecuencias del envejecimiento poblacional es el gran aumento de la tasa de dependencia, que es el cociente entre la población dependiente (menor de 16 y mayor de 65) y el resto. De hecho, la población de más de 100 años pasará de los 13.551 actuales a 372000 en 2064.
Muchos de los economistas alertan de la necesidad de ir ahorrando para, en el futuro, disponer de unos ingresos adicionales a la pensión que el sistema de Seguridad Social podrá pagar, porque pronostican que el Fondo de Reserva no será suficiente.
Chester
2. EL CONSUMO DE LAS FAMILIAS:
Uno de los posibles destinos de la renta de las familias es el consumo de bienes y servicios. Los economistas definen una decisión de consumo como una elección de una combinación determinada de bienes y servicios que satisfacen las necesidades de una familia.
El consumo de bienes y servicios implica tener en cuenta dos factores:
- Los ingresos de los que se dispone, porque hay que pagar un precio por consumir: cuanto mayor es el nivel de ingresos, mayores son las posibilidades de consumo de una familia y viceversa.
- Las preferencias o gustos, porque la renta de las familias es limitada y, a medida que se consume, se agota. por lo tanto, las familias deben decidir qué bienes van a adquirir y cuáles no comprarán. Es decir, el consumo de un bien tiene un coste de oportunidad en términos del consumo de otro bien, que no se podrá adquirir. Solo si la utilidad (satisfacción) que produce un bien es mayor que su coste de oportunidad, se debe consumir.
El comportamiento racional del consumidor significa que este siempre adquiere los bienes que le producen mayor utilidad para el nivel de renta que tiene.
CONSUMIR RACIONALMENTE:
En muchas ocasiones, nos dejamos llevar por impulsos que nos hacen consumir de forma poco racional:
- Consumimos lo que consumen otras personas: debemos tener en cuenta que si sus preferencias o su nivel de renta no son como los nuestros, lo que a esas personas les reporta mayor satisfacción no tienen por qué ser igual en nuestro caso. Las empresas conocen este factor de imitación y utilizan "iconos" en los anuncios para que consumamos bienes, aunque no los necesitemos o no nos gusten.
- Consumimos lo que mayoritariamente se consume: La mayoría no siempre elige de forma racional. Las empresas lo saben y utilizan en su publicidad el eslogan de "producto más vendido"
- Valoramos los bienes en función de la primera información que tenemos, que suele ser información pasada. Por ejemplo, si sabemos lo que otra persona pagó por un bien, este valor actúa como referencia, aunque sea un valor diferente al valor de mercado o al que nosotros estaríamos dispuestos a pagar.
- Valoramos lo que tenemos por encima de lo que estamos dispuestos a comprar: Por ejemplo, cuando vamos a comprar un coche de segunda mano, queremos pagar mucho menos que lo que pensamos que vale nuestro coche actual, aunque sea el mismo modelo, tenga la misma antigüedad y un número de kilómetros parecido.
El ingreso más importante que reciben las familias suele ser el salario, la ganancia por el trabajo que ponen a disposición del sistema productivo. Diferentes factores explican que el salario recibido sea mayor o menor:
- La cualificación de los trabajadores: Cuanto menos preparados estén los trabajadores, más bajos serán sus salarios. Esto es así porque hay una menor escasez de trabajadores cualificados y porque los trabajadores más cualificados son los más eficientes: los bienes y servicios que producen tienen mayor valor. Esta relación directa entre el nivel salarial y el nivel de cualificación se observa cuando se analizan los salarios según la titulación de los trabajadores o según el tipo de ocupación.
- La cantidad de empresas demandantes de empleados. Si varias empresas compiten por contratar a un determinado trabajador, estarán dispuestas a abonar un salario mayor para asegurar su contratación Por otro lado, cuantas más empresas haya en un sector, más competitivas tienen que ser: la presión para reducir gastos será mayor, por lo que los salarios que puedan pagar serán más bajos que los de las empresas que se enfrenten a menores niveles de competencia.
- Los factores institucionales y legales: En muchos trabajos, el salario está dijado por la ley o por los acuerdos entre los representantes de los trabajadores y los de las empresas. Este es el caso, por ejemplo, de los salarios mínimos.
- Los impuestos y las cotizaciones sociales. Cuantos más impuestos y pagos al Estado tenga que realizar un trabajador, menor será su salario neto (salario que realmente ingresa)
4. LOS INGRESOS DE LAS FAMILIAS: EL SECTOR PÚBLICO:
En muchos casos las familias también reciben ingresos, en forma de ayudas, del sector público. Estas ayudas se denominan transferencias porque no requieren de una contraprestación.
Las transferencias que paga el sector público a las familias se realizan principalmente a través de la Seguridad Social.
La Seguridad Social es el ente público que gestiona la mayoría de protecciones que el Estado proporciona a los ciudadanos contra las privaciones económicas y sociales derivadas de la enfermedad, la maternidad, los accidentes de trabajo, el desempleo, la invalidez, la vejez y la muerte.
- Pretaciones contributivas: son pagos que realiza la Seguridad Social a quienes han realizado unas cotizaciones mínimas. Las prestaciones contributivas más habituales son la prestación por desempleo, la prestación por incapacidad y por maternidad, la asistencia sanitaria y farmacéutica, las pensiones de jubilación o la prestación a favor de familiares.
- Prestaciones no contributivas: son ayudas a personas que no han cotizado nunca o lo han hecho de forma insuficiente. Entre estas se encuentran las pensiones no contributivas por jubilación, por invalidez o por hijos a cargo.
- Subsidios: son ayudas extraordinarias, como el subsidio por desempleo (que se percibe cuando se agota la prestación contributiva y hay responsabilidades familiares o la persona es mayor de 46 años), el subsidio de recuperación (para el trabajador que se está rehabilitando) o el subsidio a favor de familiares (para familiares de un fallecido que dependieran de él y se hayan quedado sin ingresos)
Además el sector público da a las familias otro tipo de ayudas, como becas para estudios, ayudas para el cuidado de los niños o de ancianos...
Para que las familias reciban estas transferencias, el sector público necesita tener recursos. Estos recursos los obtiene mayoritariamente de la recaudación de impuestos, tanto a familias como a empresas, y de las cotizaciones a la Seguridad Social.
De todos los impuestos que cobra el sector público a las familias, hay uno, el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) que grava la obtención de renta, reduciendo directamente la renta disponible de cada familia. Este impuesto se paga a través de los salarios, el ingreso más habitual de las familias, su pago queda documentado en una nómina.
En cada nómina , el sector público realiza retenciones por el futuro cargo del impuesto. Cuando este se líquida (con la declaración de la renta), el trabajador descuenta lo que se le ha retenido:
- Si el total retenido es más de lo que tiene que pagar por el impuesto, la declaración de la renta es negativa y, entonces, el Estado tiene que reintegrar su dinero al trabajador.
- Si las retenciones suman menos de lo que el trabajador debe pagar por el impuesto, entonces la declaración de la renta es positiva y el trabajador tiene que abonar la diferencia.
Además de las retenciones por cuenta del impuesto, en la nómina de los trabajadores también se recoge la cotización social que hace cada trabajador a la Seguridad Social, para que este organismo disponga de los fondos necesarios para cumplir su función.
Las cotizaciones a la Seguridad Social sirven para pagar las prestaciones y los subsidios. Estas cotizaciones las abonan tanto los trabajadores como las empresas.
En españa, las cotizaciones a la Seguridad Social en el régimen general suponen casi el 30% del salario bruto de cada trabajador.
Las aportaciones a cargo del trabajador, y que se reflejan en su nómina, cubren el 5% de esa cantidad. La cantidad restante la complementan las empresas: son las cotizaciones a cargo de la empresa, que realizan por cada uno de sus trabajadores. Estas cotizaciones son gastos de personal de las empresas (salario), pero no aparecen en la nómina de los trabajadores.
LOS GASTOS SOCIALES DEL SECTOR PÚBLICO:
El gasto en protección social se clasifica por funciones en gasto por enfermedad, invalidez, vejez, supervivencia, familia, desempleo, vivienda y exclusión social.
El gasto total en la España estaba por debajo de la media (UE 15). De 2010 a 2012 se observa un aumento, que obedece en parte a la reducción del denominador del ratio: el PIB cae como consecuencia del mayor gasto en prestaciones y subsidios por desempleo. Sin embargo, la política de reducción del gasto también alcanzó a estas partidas a partir de 2012.
LA NÓMINA:
La nómina es el documento en el que se justifica el pago del salario. Es un documento que deben guardar tanto el trabajador como la empresa.
El modelo de nómina oficial lo establece el Estado a través del Ministerio de Empleo y Seguridad Social (de Trabajo), pero los convenios de cada sector productivo pueden establecer sus propios modelos.
El salario bruto se compone de un salario base, los componentes acordados (antigüedad, peligrosidad, nocturnidad...), pagos por productividad, horas extra, pagos en especie (cheques restaurante o gasolina) y percepciones no salariales (como dietas, prestaciones de la Seguridad Sociales o indemnizaciones)
El salario bruto mensual es el salario bruto dividido por el número de pagas anuales (generalmente catorce, con dos pagas extraordinarias).
El salario neto mensual (cantidad final que recibe el trabajador) es igual al salario bruto mensual menos las deducciones.
5. EL AHORRO DE LAS FAMILIAS:
Las decisiones de ahorro son decisiones sobre qué parte de la renta familiar se va a ahorrar y cómo se va a trasladar esa capacidad de compra al futuro (por ejemplo, al guardar el dinero en casa o al abrir una cuenta corriente en una entidad financiera).
Cualquier medio que permita trasladar capacidad de compra al futuro se denomina activo. El ahorro supone adquirir activos.
Los activos pueden ser bienes o derechos (de cobro, por ejemplo). Así un cuadro, una vivienda, una cartilla de ahorro, una participación en una empresa o una Letra del Tesoro son todos activos.
- Los activos que son bienes se los denomina activos reales. Se posesión da derecho a su venta en mercados especializados, el mercado del arte o el de la vivienda. Con lo que se obtiene de su venta, se pueden comprar bienes, servicios u otros activos.
- A los activos que son derechos emitidos por agentes financieros se los llama activos financieros. Por ejemplo, una cuenta corriente es un banco es un activo financiero, ya que tenemos derecho a cobrar el dinero depositado, si queremos retirarlo. Siempre que hay un derecho de cobro es porque alguien ha adquirido una obligación de pago. Al comprar, por ejemplo, una Letra del Tesoro, el Estado asume una Obligación de pago, correspondiente al derecho de cobro adquirido; las familias también asumen obligaciones de pago (por un préstamo, una compra a plazos...). Todas las obligaciones de pago constituyen un pasivo. Las deudas por consiguiente son pasivos.
PATRIMONIO FINAL = PATRIMONIO INICIAL + AHORRO (ACTIVOS ADQUIRIDOS) DURANTE UN PERÍODO CONCRETO
El patrimonio neto de una familia será diferencia entre sis activos y sus activos, es decir, entre sus bienes y derechos, y las deudas que tiene contraidas.
PATRIMONIO NETO = PATRIMONIO (ACTIVOS) - DEUDAS (PASIVOS)
Los activos producen intereses, beneficios, alquileres y otras rentas. Por consiguiente, incrementar los activos hoy supone aumentar los ingresos del mañana, con lo que aumenta el ahorro.
Los pasivos producen gastos financieros. Por lo tanto, aumentar las deudas hoy supone reducir el ahorro y el consumo futuro.
La vivienda es el principal activo de las familias españolas, que optan mayoritariamente por la compra frente al alquiler, aunque esto suponga un endeudamiento que puede alargarse muchos años.
ELABORAR UN PRESUPUESTO FAMILIAR:
El Plan de Educaciòn Financiera elaborado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CMNV) y el Banco de España, ha desarrollado el curso Finanzas para Todos ( www.finanzasparatodos.es ) con el objetivo de formar a la sociedad española en el ahorro. La primera actividad que se propone en este curso es elaborar un presupuesto para abordar las decisiones económicas.
Los objetivos de un presupuesto son los siguientes:
1. Identificar los diferentes ingresos de la unidad familiar:
a. Ingresos profesionales: los sueldos, las pagas extraordinarias y otros ingresos del trabajo (bonus, pagas de productividad...) las indemnizaciones y otros ingresos (pagos en especie, por ejemplo).
b. Pensiones de jubilación, de invalidez, de viudedad, alimentarias...
c. Ingresos derivados del patrimonio: intereses, dividendos, alquileres, ganancias en la compraventa de títulos...
d. Otros ingresos: subvenciones y otras ayudas
2. Ordenar los gastos y clasificarlos,identificando aquellos que se puedan eliminar.
a. Gastos obligatorios (fijos): no se pueden reducir ni dejar de pagar. Entre estos se encuentran:
- La vivienda: incluye los pagos del préstamo hipotecario o del alquiler, los gastos de comunidad (si es vivienda propia), los seguros del hogar, las derramas
- Otros seguros: Seguros de vida, o del coche...
- Gastos financieros: derivados de otras deudas como préstamos al consumo, pagos de tarjetas de crédito, comisiones...
- Impuestos: El IRPF, el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), el impuesto de circulación...
- Ahorro: Se deben computar aquí los pagos comprometidos al fondo de pensiones.
c. Gastos ocasionales o discrecionales: son prescindibles. Incluyen algunas gastos de cuidado personal (peluquería, gimnasio...) y de ocio (restaurantes, bebida, tabaco, espectáculos...)
3. Controlar el gasto y evitar despilfarros, lo que exige una revisión continua del presupuesto.
4. prever futuros gastos o el riesgo de reducción de ingresos
5. Ahorrar para hacer frente a los gastos inesperados, lo que implica planearse el ahorro como un gasto fijo más. Este gasto se puede expresar como un porcentaje de los ingresos (un 10% de los ingresos, por ejemplo) o como una cantidad fija (50, 100, 200 euros...) al mes
En un presupuesto se debe intentar que los gastos (actuales y futuros) se puedan pagar con los ingresos (los actuales y los previstos). Si no es así, es necesario recudir los gastos y/o incrementar los ingresos, si fuera posible. Así se minimiza la posibilidad de tener problemas financieros.
LA SEGURIDAD SOCIAL ESPAÑOLA:
El sistema de Seguridad Social en España es un sistema de reparto en el que los trabajadores en activo cotizan para mantener a los actuales jubilados y pensionistas. Es un mecanismo redistribuidor de rentas entre generaciones distintas (los más jóvenes mantienen con sus cotizaciones a los mayores), entre trabajadores (hay pensiones mínimas y máximas) y entre territorios (hay un único fondo o "caja única" de pensiones para toda España).
El envejecimiento de la población supone un gran esfuerzo para el sistema, porque este depende del número total de cotizantes y de la cuantía de sus cotizaciones (que a su vez está en función del crecimiento económico del país y de la política económica que se aplique).
Observando la evolución del número de cotizantes por cada pensionista, se observa que ya en 1996 se pidió ayuda al FMI para poder pagar las pensiones. Un año después, a raíz del Pacto de Toledo firmado por todos los partidos políticos, se creó el Fondo de Reserva de la Seguridad Social que acumula cotizaciones que se invierten en activos sin riesgo (deuda pública) y con el que se pretende hacer frente a futuras necesidades del sistema.
El descenso del número de cotizantes que se produjo con la crisis de 2008 obedeció a dos factores: un mayor número de jubilaciones y un menor número de cotizantes afiliados que cotizan a la Seguridad Social.
SOSTENIMIENTO DEL SISTEMA SOCIAL ESPAÑOL:
Más allá de los problemas que a corto plazo puede tener el sistema de Seguridad Social, hay un problema a largo plazo: el progresivo envejecimiento de la población. Sus causas son las siguientes:
- Reducción de la natalidad: el número de hijos por mujer (que era de 1,27 hijos por mujer en 2009) no permite el reemplazo generacional. Entre las causas está el retraso en la edad de tener el primer hijo (31,7 años en 2009) y la reducción del número de mujeres fértiles entre los 14 y 45 años.
- Reducción de la mortalidad y, en consecuencia, el incremento de la esperanza de vida: en 2009 ya era de 80 años en varones y de 84,7 años en mujeres; se espera que en 2064 los hombres vivan 91 años, y las mujeres, 95 años.
Otra de las consecuencias del envejecimiento poblacional es el gran aumento de la tasa de dependencia, que es el cociente entre la población dependiente (menor de 16 y mayor de 65) y el resto. De hecho, la población de más de 100 años pasará de los 13.551 actuales a 372000 en 2064.
Muchos de los economistas alertan de la necesidad de ir ahorrando para, en el futuro, disponer de unos ingresos adicionales a la pensión que el sistema de Seguridad Social podrá pagar, porque pronostican que el Fondo de Reserva no será suficiente.
Chester






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